Mi gazpacho, aunque todos llevan casi lo mismo, en cada casa sabe diferente, y cada una tiene su truco. A mi no me gusta echarle pan, eso lo dejo para las porras. El gazpacho me gusta más suaaave, ligero, y que me refresque, después de pasar una mañana de agobiante calor.
Yo aprendí, a base de probar y probar, porque aunque parece sencillo, el sabor final depende tanto de los ingredientes, que aunque lo hagamos de la misma forma, nunca salen igual.
Esta vez he ido pesando los tomates, pimientos, cebolla y pepino (siempre lo hago a ojo) para los que nunca lo han hecho, tenga una guia, aunque como dije antes, el sabor final puede variar, bien por la clase de tomate, por el vinagre... Esta receta no lleva pan, eso lo dejo para el que le guste, si decidís ponerlo no se si os servirá estas cantidades.
El motivo de enseñaros mi receta (ya que todas son más o menos iguales), es más bien para deciros que !!!Yo también tengo truco¡¡¡ ¿No os ha pasado que al triturar los tomates, os queda con un color pálido? pues no os desaniméis, que, se puede intensificar el color, de la manera más fácil que os podéis imaginar, y que os contaré más abajo.
Ingredientes:
-900 gr. de tomates.
-100 gr. de cebolla.
-50 gr. de pimiento verde (el de freír).
-100 gr. de pepino.
-1 diente de ajo sin el germen que tiene en el centro (si lo queréis con más sabor a ajo podéis añadir un diente más.
Estas medidas que os pongo a continuación de sal, vinagre y aceite son orientativas, cuando acabemos de triturar habrá que probarlo, para ver si hay que rectificar, y ponerlo a nuestro gusto.
-14 gr. de sal.
-35 ml. de vinagre de vino blanco (yo uso el común).
-100 ml. de aceite de oliva suave.
Preparación:
Lavamos bien todas las verduras y las picamos: tomate, pimiento, pepino, cebolla y ajo. Yo al tomate no le quito la piel, porque luego los paso por un pasapuré, para quitar todas las pepitas del tomate y demás.
Las ponemos en el vaso de la batidora y agregamos la sal y el vinagre, y trituramos hasta que veamos que esta todo bien triturado, el tiempo depende de la potencia de la batidora. Os preguntareis ¡¡¡Que pasa con el aceite!!!, pues no, ¡¡¡no se me ha olvidado!!!, ese es el ingrediente que hará que cambie de color nuestro gazpacho.
Una vez triturado, queda así
Ahora vamos con mi truco, añadimos el aceite, pero ¨¨ojo¨¨, hay que añadirlo en forma de hilo, muy poco a poco, os muestro en la siguiente imagen como lo hago yo.
Si os fijáis por la parte de arriba le voy poniendo el aceite, si no tenemos la batidora de pie la podemos hacer con la de brazo, se hace igual que cuando hacemos una mahonesa, de esta forma conseguimos tener un color rojo mucho más intenso.
Ahora os pongo el antes y el después.
Sorprendente ¿verdad? ver como cambia el color. Claro está, en la foto de recien triturado no tiene el aceite, pero si lo echamos poco a poco conseguimos darle el tono rojo que queramos.. Después lo pasamos por el pasapuré, para quitar todas las pepitas y la piel de los tomates que hayan quedado.
Lo pasamos a una jarra con hielos, y lo metemos en la nevera, hasta la hora de tomarlo, que estará muy fresquito, suave y refrescante.
Probar hacerlo y ya me contareis que tal el cambio del color
¡¡¡Espero que os guste!!!